¿Qué es el Higienismo Vital Holístico?

El Higienismo es una corriente filosófica que se ha manifestado a través de la historia de la humanidad. Aunque consta registrada en la primera mitad del siglo XIX con el liberalismo, cuando los gobernantes comienzan a reparar con más detenimiento en la salud de la ciudad y sus habitantes. Se consideraba la enfermedad y la salud como un fenómeno social que abarcaba todos los aspectos de la vida humana: físico, social y mental.

 

En toda la historia de la humanidad el Higienismo siempre estuvo presente como una filosofía de vida integral. El término Higienismo deriva de Higía, la diosa de la curación en la mitología griega.

 

El Higienismo actual deriva hacia una integración completa, cuyas pautas se postulan como Higienismo Vital Holístico, donde tiene cabida la persona como un todo. Es decir, encontrar y experimentar la salud integral en todos sus aspectos: físico, emocional, mental y energético-espiritual. Incluye un alimentación vegana, cruda, de luz, con un trabajo externo-interno integrando los cuatro planos del Ser. (Deepak Chopra. Carmelo Bizkarra, Eneko Landáburu, J. Antonio García…)

 

La idea más simple y básica que sostiene la Higiene Vital es que casi todas «las enfermedades» no son más que manifestaciones distintas de una misma causa (Toxemia) y que cuando eliminamos esta causa, los síntomas desaparecen de forma inmediata.

 

Para practicar el Higienismo hay que conocer los componentes de los alimentos, para aprender a mezclarlos de forma correcta y, de esta manera, lograr un funcionamiento óptimo del aparato digestivo.

 

Al lograr una correcta combinación alimentaria se reserva la energía vital para una óptima manera de vivir. Esta energía es la que hace funcionar al organismo y es la que permite al ser humano disfrutar la afectividad, las relaciones con otras personas y vivir en plenitud. De esta forma, el Higienismo podría mejorar la percepción del entorno de cada individuo y lograr que éste valore lo que es realmente importante en su vida, porque se está ahorrando la energía que se gasta de manera innecesaria en digerir los alimentos equivocados.

 

Quienes practican esta corriente no consumen leche, azúcar, ni alimentos refinados como arroz blanco o harina. No toman agua del grifo, sino filtrada, no utilizan el microondas, no recalientan las comidas ni consumen frituras.

 

Desde el punto de vista del Higienismo, los humanos son frugívoros-vegetarianos y lo ideal sería consumir los alimentos tal cual los entrega la naturaleza. Sin embargo, como ya no vivimos en un medio natural y en la actualidad todos los alimentos son producidos con intervención humana, la dieta ya no puede ser ideal debido a que estos frutos que se encuentran en las ciudades no tienen el valor biológico, energético y nutricional de antaño. Por esta razón, no se puede llevar una dieta exclusivamente de estos frutos pues podría ocasionar carencias nutricionales. En ese sentido, la dieta higienista debe ser complementada en parte con otros alimentos como verduras, germinados, cereales integrales, legumbres, etc., los cuales se consumen en su mayoría crudos.

Diez pautas básicas del Higienismo:

  • Estar en continuo contacto con la naturaleza, pasear por el campo siempre que sea posible, tomar conciencia del cambio de estación, del ritmo día y noche.
  • Practicar ejercicio físico, dormir las horas necesarias, evitar situaciones innecesarias estresantes.
  • Prescindir al máximo de sustancias químicas, evitar los medicamentos, en la medida de lo posible. No usar cosméticos químicos, usar ropa a base de fibras naturales, evitar el uso de productos químicos de higiene y limpieza en el hogar.
  • Sanar nuestras emociones, rodearnos de un ambiente positivo, solucionar ‘temas pendientes’ con otras personas, trabajar en lo que nos da satisfacción personal, reír, bailar.
  • Practicar el ayuno de forma puntual a fin de desintoxicar nuestro organismo.
  • Dieta vegana rica en frutas, verduras, germinados, frutos secos y legumbres adaptada a cada caso en particular y tratando de respetar las compatibilidades entre los alimentos.
  • Consumir alimentos ecológicos cultivados de un modo saludable para nosotros y para el medio ambiente prescindiendo de productos químicos.
  • Evitar, en lo posible, alimentos de origen animal a fin de evitar el sufrimiento de los animales y al mismo tiempo tener nosotros una dieta más saludable.
  • Consumir alimentos crudos a fin de mantener todas sus propiedades y que sean de la estación correspondiente.
  • A la hora de comer hay que respetar la combinación de alimentos o dieta disociada y por ello no se debe mezclar proteínas (carne, pescado, legumbres, lácteos) con hidratos de carbono (avena, arroz, trigo, centeno, cebada, maíz, quinoa, pasta, pan, patata) ya que nuestro sistema digestivo ¡¡fabrica diferentes jugos¡¡ para cada grupo de alimentos.